Notas para un diario 42

Mientras me decías, una noche a las tres de la mañana, que te picaban las plantas de los pies, acribillada como estabas por los mosquitos, yo pensaba también en la cantidad de veces que, en los últimos años, he pedido la gracia del desencantamiento. Sólo una gracia. Te confesé entonces todo aquello que me avergonzaba,… Leer más