DICCIONARIO PLOSSU (5): COLOR

Sabía que Bernard Plossu ha realizado no poca fotografía en color; impresas sobre papel Fresson, lo que en su caso les confiere un cierto aire pictorialista. Poco antes de la nueva exposición de color inaugurada en París, me había hecho una pregunta similar con la reciente muestra Lartigue. La vie en couleurs. Son dos casos distintos y me centrararé en el de Plossu. La pregunta es la siguiente: ¿qué añade el color a un trabajo fotográfico como el de Bernard Plossu? Le he dado algunas vueltas y tengo más dudas que certezas. Como casi todo en Plossu esta variante de su trabajo apunta a lo paradójico. Dice John Berger con razón que hay una conexión, en principio de naturaleza funcional, entre el ojo y el color (Una teoría de lo visible). No se trata, como apuntó el último Wittgenstein, de un juego de lenguaje.  Gracias al color se pueden distinguir las cosas que vemos: las amapolas son rojas, los jazmines blancos y aquella casa en Roma está revestida de estuco rosa palo. De ahí podría deducirse que fotografiar en color propende a reflejar la realidad visible de un modo más preciso, concreto y exacto. Pues en el caso de sus fotografías ocurre más bien lo contrario: a la extrema visibilidad del blanco y negro le sucede un mayor impresionismo del color. El color de Plossu – caliente o frío, primario o no– nos lleva directamente a las regiones del sueño, del saber y de la memoria, mucho antes que al terreno de la apreciación empírica (que al final sin duda es la más abstracta). ¿Consistiría, por otra parte, su valor en las posibles correspondencias simbólicas de su paleta cromática? Yo no lo creo. Hay un punto de inverosimilitud en sus colores que nos conduce directamente a la imaginación, mucho antes que a la distinción o la significación. Los paisajes o entornos, por ejemplo, dejan de serlo del Sur de España o las fronteras de México o los puertos de una ciudad báltica. Estén tomadas en Italia o donde sea, muestran un mundo fuera del espacio de este mundo. Es el espacio del otro viaje de Plossu, un viaje interior más bien. O un viaje del sueño. Pienso que esto tiene mucho que ver con el hecho de que, a diferencia de lo que ocurre en sus fotos en blanco y negro, la distinción entre oscuridad y luz aparece, sobre el papel Fresson, de un modo más matizado y hasta cierto punto teatral: mientras el blanco y el negro, en cualquiera de sus obras, pugnan para revelarse mutuamente como lo cerrado y lo abierto, lo hipotético o lo fáctico, el color debe limitarse a revestir el mundo real, alejándonos de él.

2 Comments DICCIONARIO PLOSSU (5): COLOR

  1. Hannah J. 11/09/2015 at 11:25

    ¡Que entrañable modal: al amparo del tacto! (Avec la seule aide du toucher.) En tan escuetas líneas.
    La nota decisiva que necisitaba para que siga hoy con aquella sola ambición, dedicarme a un día inútil. Otra vez, mille grazie merci, don Àlvaro.

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    1. Álvaro de la Rica 15/09/2015 at 17:12

      Gracias Hannah por su comentario y por darme ánimos

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