Ernesto Sábato (1911-2011)

“Sólo existió un ser que entendió mi pintura. Mientras tanto, estos cuadros deben de confirmarlos cada vez más en su estúpido punto de vista. Y los muros de este infierno serán, así, cada día más herméticos”. Ha muerto el maestro Sábato. Y cuánto lo siento. Cuando muere un hombre así el mundo se empobrece tanto. Como muestran las palabras finales de El túnel, sábatos había al menos dos: el diurno (autor de ensayos como El escritor y sus fantasmas o el último Antes del fin) y el novelista oscuro, nocturno, casi casi negro. El de Abbadon y Sobre héroes y tumbas. El gran mito que exploró (como hicieron tantos otros antes al surgir las letras y lo después harán mientras el arte siga formando parte de la vida de los hombres) es el de la ceguera. Corran y lean si no el Informe sobre ciegos. En la foto de Danilo di Marco aparece en su casa junto a sus pinturas goyescas. Así me gusta imaginarlo. Charlando no más. Acogedor, tranquilo, pero consciente como el que más de la inmensa estupidez del mundo.

2 Comments Ernesto Sábato (1911-2011)

  1. Juan Pablo L. Torrillas 30/04/2011 at 17:13

    Descanse en Paz!!!

    Reply
  2. Edelweiss 01/05/2011 at 08:07

    Qué lástima! cómo me conmueve pensar que los grandes desaparecen! y temo que no sean sustituidos y tan sólo nos quedemos con ese vacío!
    Al menos, de ellos queda el rastro…biemvenidos sean al fin al descanso.

    Reply

Escriba su comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>