Verano 2010

Para mí, último domingo antes de las vacaciones de verano. Leo en El País tres artículos interesantes: César Antonio Molina sobre el arte de caminar, a propósito del Jacobeo (y abre España), Vila-Matas, y Vargas Llosa sobre el último capítulo del esperpento hispano-cubano. Impecable en materia política, como casi siempre. Desde mi punto de vista, nos queda un periódico nacional (serio), dos si contamos La Vanguardia. Cada uno tiene un aspecto irritante (el sectarismo, en el primero; el localismo, en el segundo), pero soy de la opinión de que les debemos mucho, y más hoy día, cuando todo parece que se desmorona, especialmente en el ámbito cultural. Quedan periodistas, aquí y allá, algunos excelentes, pero no quedan periódicos, y así nos luce el pelo. Como no hay sombra sin luz que la produzca, la insustancialidad de los diarios españoles permite prescindir de su lectura para concentrarse en los libros. Yo me llevo varios para estas próximas semanas: la correspondencia entre Claudel y Rivière, la de Gala-Paul Éluard, y la que escribió la Dinesen a su hermano Thomas desde África (me interesan especialmente las que redactó, a partir de 1918, desde el momento en el que conoció a Finch-Hatton). También me llevo varias obras de y sobre Daniel-Henry Kahnweiler. Y el volumen con las nouvelles de Thomas Mann que ha editado Edhasa, y que considero una auténtica joya. Debería releer Finitud y culpabilidad, de Paul Ricoeur, del que tengo que hablar en Niza en el otoño; creo que lo dejaré para la vuelta. Necesito descansar, como todos. Necesito la escritura. Necesito al Cristo y no a nada que se le parezca. (C.S. Lewis, A grief observed). También leeré con los ojos y el corazón bien abiertos la nueva traducción de los Cuentos de Ise que ha publicado recién Editorial Trotta. Me fascina la relación entre los cuentos y los poemas (algunos de los versos de amor más bellos jamás escritos). Os copio uno elegido al azar: Una vez, un hombre envió estos versos a una dama que le reprochaba que le había olvidado: ¿Por qué dudar/de un amor que prospera/como la hiedra/que desde el valle umbrío/asciende hasta la cumbre?

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