Notas para un diario 118

Miniatura
Al principio me dediqué a mirar el mar azul, azul turquesa; unas olas pequeñas rompían regularmente contra las rocas. Apenas podía oír el sonido de sus crestas batiendo sobre la piedra negra. Un cielo inmenso aparecía blanqueando el azur. Desde donde tú no estabas, la brisa me traía el sonido de tu voz, las notas levemente agudas de tus palabras. Poco a poco me fueron envolviendo en una dulzura aterradora que me impedía sestear, en mi sombra, detrás de ti. Ya no miraba el mar. Me limité a escuchar las inflexiones de tu voz. Me enamoré de tu voz. Me enamoré de ti.
(En Biarritz, Cafe de Paris, Place de Bellevue 5, 24 de junio de 2009, 16:14. La foto, de Obén Antón, pertenece a la serie Angelo o Diavolo y se titula Bella Durmiente)

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